El camino hacia la final ha sido de infarto para ambos equipos. Fluminense superó en una vibrante serie a Internacional de Porto Alegre, con un marcador global de 4-3. Después de un empate 2-2 en la ida, Fluminense logró una valiosa victoria de 2-1 como visitante en la vuelta. Mientras tanto, Boca Juniors se enfrentó a un formidable Palmeiras. Tras igualar 0-0 en «La Bombonera» y 1-1 en Brasil, la suerte se decidió en la tanda de penales, donde Boca emergió victorioso con un 4-2.
El equipo «xeneize» se prepara para su duodécima final en la Copa Libertadores, un récord que habla de su grandeza en la competición. Con seis títulos en su haber (1977, 1978, 2000, 2001, 2003 y 2007) y cinco subcampeonatos (1963, 1979, 2004, 2012 y 2018), Boca es sin duda un gigante en la historia del torneo. Es el club argentino con más finales en su haber, seguido por Independiente con siete.
Por otro lado, Fluminense se encuentra ante una oportunidad única de hacer historia. Esta será apenas su segunda final en la Copa Libertadores, la primera desde 2008, cuando cayeron en penales ante Liga de Quito. Con una trayectoria impresionante que incluye victorias ante equipos de la talla de Atlético Nacional y San Pablo en las etapas previas, los «tricolores» llegan con la intención de dar la sorpresa.
La final en el icónico estadio Maracaná promete ser un evento inolvidable. Esta será la segunda final de Copa Libertadores celebrada en este histórico recinto, y la primera bajo el formato de «partido único». La última vez que el Maracaná albergó una final de esta envergadura fue en 1981, cuando Flamengo se enfrentó a Cobreloa en un choque que quedó grabado en la memoria de los aficionados.
El mundo del fútbol está en vilo ante este enfrentamiento, que promete ser un espectáculo de alta tensión y emoción en el corazón de Rio de Janeiro. Los amantes del fútbol de todo el mundo esperan con ansias este choque de titanes que definirá al campeón de la Copa Libertadores 2023.
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