Este fin de semana, Franco Colapinto fue protagonista de una curiosa novela mediática, y no por sus negociaciones en el automovilismo. La noticia de un supuesto romance entre el piloto argentino de 21 años y la princesa noruega Ingrid Alexandra, segunda en la línea de sucesión al trono, hizo explotar las redes sociales y medios de varios países. La historia, que aparentemente había sido revelada por el portal noruego *Se og Hor*, fue tan intrigante como fugaz: resultó ser un rumor sin base alguna.
Todo comenzó cuando algunos medios argentinos e internacionales citaron al portal *Se og Hor* como la fuente de este romance, describiendo una relación en secreto entre Colapinto y la joven de 20 años, quien sigue en la línea sucesoria a su padre, el príncipe Haakon Magnus. El rumor desató una serie de especulaciones y hasta comentarios sobre un posible futuro “rey argentino”. Pero lo que parecía el inicio de una historia de amor real fue pronto desmentido por el propio portal noruego.
En un tono humorístico, el editor de *Se og Hor*, Ulf A. Andersen, se refirió a la historia como un «enorme malentendido». “Nunca hemos escrito nada sobre Colapinto ni mencionamos un romance con Ingrid Alexandra”, aclaró Andersen, negando toda vinculación con el origen de la noticia.
Las redes, sin embargo, se adelantaron a la aclaración y colmaron la conversación con memes y reacciones cómicas. Usuarios de Twitter no tardaron en imaginar situaciones donde Colapinto protagonizaba una “película romántica nórdica” o incluso soñaban con una “boda real” argentina-noruega. Muchos apuntaron también al inusual camino que tomó la información, desde una supuesta fuente nórdica hasta los titulares en Argentina y Europa.
En resumen, Colapinto sigue concentrado en su carrera en la Fórmula 1, y la princesa Ingrid Alexandra permanece ajena a los rumores. Lo que dejó esta insólita historia fueron las risas, la creatividad de los internautas y un recordatorio de cómo los rumores pueden encender las redes… y apagarse con una desmentida.
Fuente; Infobae
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