Luego de un partido épico en el primer tiempo y parte del segundo hasta el primer gol de Mbappé, donde arrancaría la historia épica donde se consagraría el equipo nacional y el Rey Messi. Creo que nunca se vio una mayor diferencia en una final del mundo como la que se advirtió en el primer tiempo entre Argentina y Francia.

Gracias a Messi, de penal, tras una infracción de Dembelé a Di María, y al propio Fideo, luego de una jugada colectiva de excelencia, la Selección tomó ventaja. Tanto fue así que Deschamps realizó dos cambios antes del primer tiempo. En la segunda parte, después del enorme desgaste del primer tiempo, llegó el tiempo de resistir. Pero sin la necesidad de que los 10 jugadores se sujetaran al travesaño rodeando a Dibu Martínez.

Scaloni definió el ingreso de Acuña por Fideo superstar para obturar caminos. De Paul con su manejo de los tiempos, haciendo lo que había que hacer en cada acción, más el manejo de Mac Allister y Fernández, más las perlitas de Messi, hasta supieron arrancarles algunos “ole” a las tribunas.

Pero si sufrimos en un momento fue por la estrategia francesa a meter los cambios y la tardanza de Scaloni en meter a Paredes y Montiel, el cual no entró muy preciso. Pero nada iba a sacarnos la estrella, el miedo llegó con el penal de Otamendi a Kolo Muani. Y un Dibu que estuvo a centímetros de atajarse lo a Mbappé. Y, con el efecto Países Bajos, casi inmediatamente llegó el 2-2, también de Kiki, con una volea. Y en el segundo tiempo del alargue parecía haber llegado el final.

A los 108 minutos, luego del remate furioso de Lautaro Martínez que contuvo Lloris, y del rebote que tomó la Pulga, para volver a romper el arco.

Si faltaba algo para ser la película más épica de todas, otro penal para Mbappé y el 3-3 pego como Rocky vs Drago. Y en los penales todos confiamos en el Dibu y así fue, se convirtió en HEROE sin capa, atajó el penal a Coman y luego Tchouameni la sacó afuera. Fue entonces Gonzalo Montiel que tuvo la oportunidad de quedar en la historia ante Lloris y puso el 4-2 decisivo.

Argentina llegaba a lo más alto del fútbol mundial como en el 78, 86 y ahora 22 con la foto que esperaban todos, Messi coronándose REY de la historia del fútbol.