Tras la caída en el clásico contra San Lorenzo y la derrota en casa frente a Estudiantes, Almirón hizo un llamado a los jugadores para demostrar si están capacitados para jugar en Boca.

En conferencia de prensa, Almirón resaltó la carga emocional de las derrotas y la falta de cambio de ritmo en el juego del equipo. «Tenemos mucha la pelota pero nos cuesta ser profundos, el rival te lo propone, te espera… Tenés que, más allá de girar la pelota, cambiar de ritmo, ser dinámicos. Hay que trabajarlo, llevamos cuatro entrenamientos y dos partidos. Pienso en recuperar jugadores y el martes es un momento importante”, expresó el DT.

Almirón también hizo referencia a dos jugadores en particular, el colombiano Sebastián Villa y Pol Fernández. Sobre Villa, Almirón reconoció su talento pero destacó la necesidad de generarle variantes en el juego del equipo. «Dependimos mucho de él, se pasó a dos jugadores y tiró centros, pero como equipo debemos generarle variantes», dijo. En cuanto a Pol Fernández, Almirón lo describió como un jugador inteligente pero no como aquel que pueda ganar un partido con una gambeta individual. «El trabajo en equipo potencia a las individualidades, depende del funcionamiento», agregó.

El entrenador también hizo destacar en la entrega y el compromiso que espera de sus jugadores en momentos difíciles, pero hizo una clara distinción entre hacerse cargo de jugar y recurrir a la violencia en el campo de juego. «Es difícil hablar de la entrega. En los momentos difíciles uno identifica quién se hace cargo de jugar. Hablo de jugar, no de pegar una patada. Hay que intentar jugar, no veo pegar una patada como un acto de entrega ni compromiso», sostuvo Almirón.

Con pocas prácticas y un inicio poco auspicioso, el técnico de Boca Juniors tiene claro que deberá trabajar arduamente para cambiar la situación del equipo. El próximo desafío será en la Copa Libertadores frente al Deportivo Pereira, donde Boca buscará recuperarse y volver a la senda de la victoria. Los jugadores deberán demostrar si están capacitados para vestir la camiseta del Xeneize y revertir la racha negativa en la que se encuentran. La presión está sobre ellos, y Almirón espera que puedan responder al desafío y recuperar el nivel que se espera de un equipo como Boca Juniors.