A pesar de algunos contratiempos, el entrenador ha logrado superar obstáculos y encontrar cierta estabilidad en el equipo.
Después de su presentación hace casi 40 días, Almirón se enfrentó a numerosos desafíos, incluyendo una serie de bajas por lesiones y suspensiones que dificultaron mantener una formación constante. Sin embargo, el equipo ha mostrado una mejora notable en su rendimiento, con una remontada en la Copa Libertadores y un empate agónico en la Liga Profesional.
Durante esta racha positiva, Almirón ha encontrado alternativas y soluciones en varios puestos. Destacan nombres como Weigandt en el lateral y Advíncula como volante/extremo, además de la importancia de Martín Payero en el cambio de ritmo y generación de juego. En términos tácticos, se ha utilizado principalmente un esquema 4-3-3, que se transforma en un 4-4-2 durante la salida del rival, involucrando a los extremos en el mediocampo y liberando a Payero para presionar junto al delantero central.
El retorno de Darío Benedetto, quien anotó un gol en su regreso después de varias semanas lesionado, ha brindado un salto de calidad al equipo. La jerarquía del Pipa es innegable y su presencia en el campo genera un impacto positivo. Sin embargo, a pesar de los avances, Almirón aún busca encontrar al volante central ideal para completar su once titular.
En el último ensayo previo al partido contra Argentinos, el entrenador sorprendió al probar una nueva opción táctica en el puesto de volante central. Juan Ramírez, jugador cuestionado y ausente por lesión durante gran parte del ciclo de Almirón, fue incluido en el once titular, mientras que Pol Fernández ocupó esa posición. Esta decisión demuestra cierto descontento con el rendimiento de los volantes centrales anteriores.
Si bien en la práctica anterior se había trabajado con una alineación más similar a la utilizada en el último encuentro, Almirón suele definir su formación definitiva en el último entrenamiento previo al partido. Queda por verse si mantendrá su costumbre o si aún busca la alineación ideal que pueda repetir en futuros compromisos.
En resumen, Boca Juniors se encuentra en una fase de transición en la que busca consolidar su estilo de juego bajo la dirección de Jorge Almirón. A pesar de algunos obstáculos, el equipo ha mostrado mejoras y ha encontrado soluciones en diferentes puestos. Sin embargo, el puesto de volante central sigue siendo una incógnita, y el entrenador busca el once ideal que pueda repetir en los próximos desafíos. La prueba táctica con Juan Ramírez y Pol Fernández evidencia la búsqueda de alternativas en esa posición clave. Los fanáticos del club estarán atentos para ver si Almirón encuentra la formación deseada y si el equipo logra consolidarse en el campo de juego.
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