A pesar de ser un corredor de tierra experimentado, Quiroga enfrentó el desafío único de competir en arena, algo totalmente ajeno a su especialidad. En sus declaraciones tras la carrera, expresó humildemente: “Fui con cero expectativas, ya que soy corredor de tierra y no de arena; fue mi primera carrera oficial de arena”. Su valentía al enfrentarse a lo desconocido demostró su dedicación al deporte y su disposición para asumir riesgos.

La participación de Quiroga en el Enduro de Villa Gesell fue aún más impresionante dado el breve periodo de preparación del corredor. “Vení de inactividad y un mes antes de la carrera me dieron ganas. Solo pude entrenar un mes”, reveló. A pesar de las limitaciones de tiempo, logró destacarse en una competición que demanda resistencia y habilidades excepcionales.

El desafío no solo residía en la duración de la carrera, sino en la adaptación a un formato poco familiar para Quiroga. “Fue la primera vez que corrí una hora, siempre corro 12 minutos como mucho. Para eso tuve que cambiar el plan de carrera, entrenamiento y la gestión de carrera”, compartió el corredor, subrayando su capacidad de ajustarse a nuevas circunstancias.

La falta de familiaridad con el terreno también se hizo evidente en las decisiones de último momento, como la elección de la cubierta: “No sabía ni qué cubierta usar, fui con una de tierra adelante”. A pesar de los obstáculos, Quiroga se mantuvo firme en su determinación de aprender y evolucionar.

Tras la intensa experiencia, Charly Quiroga proyecta un futuro diferente para el Enduro de Villa Gesell: “Fue un aprendizaje total y el año que viene pienso ir de otra manera a correrla, con otro entrenamiento y otra gestión de carrera”. Estas declaraciones revelan la mentalidad de un atleta comprometido, listo para superar los desafíos y mejorar en futuras competiciones.
