El quiebre tras la era Mateschitz
Desde la muerte de Dietrich Mateschitz en 2022, la estructura de poder dentro del equipo comenzó a resquebrajarse. La ausencia del fundador y líder de la marca energética dejó un vacío que fue llenado por su hijo Mark Mateschitz y el empresario tailandés Chalerm Yoovidhya. Sin embargo, las diferencias entre Christian Horner, jefe de equipo, y Helmut Marko, asesor deportivo, se intensificaron con el tiempo, afectando directamente las decisiones deportivas y la estabilidad del equipo.

El factor Verstappen y su posible salida
La situación llegó a un punto crítico con la incertidumbre sobre el futuro de Max Verstappen. El neerlandés, tricampeón del mundo, no vería con buenos ojos los cambios estructurales que Red Bull ha implementado, especialmente la salida del legendario ingeniero Adrian Newey. Además, se rumorea que existe una cláusula en su contrato que le permitiría abandonar el equipo en caso de que Marko dejara su puesto, lo que abre la puerta a una posible salida con destinos como Mercedes o Aston Martin.

Los errores en la elección de pilotos y el caso Colapinto
Otro punto que refleja la crisis en Red Bull es la gestión de los pilotos dentro de su estructura. La elección de Liam Lawson como piloto titular, por encima de Yuki Tsunoda, generó conflictos y falta de consenso dentro de la directiva. Lawson no cumplió con las expectativas en sus primeras carreras y, tras apenas dos fechas, se decidió su regreso a Racing Bulls, mientras que el japonés volverá a ser compañero de Verstappen.
En paralelo, Red Bull intentó incorporar a Carlos Sainz o recuperar a Alex Albon, dos movimientos que, de haberse concretado, podrían haber dejado a Franco Colapinto con una butaca en Williams. Sin embargo, el argentino, que generaba grandes expectativas, quedó relegado al rol de piloto reserva en Alpine, frustrando sus posibilidades inmediatas de llegar a la Fórmula 1.
Un futuro incierto
Con un ambiente enrarecido dentro del equipo, la escudería austriaca se enfrenta a una de las temporadas más inciertas de los últimos años. La posible partida de Verstappen, las tensiones internas y la inminente asociación con Ford a partir de 2026 son solo algunas de las piezas que podrían cambiar radicalmente el panorama de Red Bull en la Fórmula 1. El futuro de la escudería está en juego, y las próximas decisiones marcarán su destino en la máxima categoría del automovilismo.
Fotos Infobae.
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