Río de Janeiro, Brasil — Lo que parecía un sueño imposible, terminó siendo una de las hazañas más resonantes del fútbol argentino en los últimos años. Central Córdoba de Santiago del Estero, en su primera participación en la Copa Libertadores, fue al mítico Maracaná y le ganó 2-1 a Flamengo, uno de los gigantes del continente. Fue su primera victoria internacional… y nada menos que contra el multicampeón carioca.
Sí, leíste bien: el modesto Ferroviario se cargó al millonario Flamengo en su propia casa. Y lo hizo con valentía, con orden, y con dos goles que quedarán para siempre en la memoria de sus hinchas. Leonardo Heredia abrió el marcador de penal, y José Florentín amplió con un cabezazo demoledor antes del descanso. Todo esto, en un primer tiempo que rozó la perfección.
La historia comenzó a escribirse a los 24 minutos, cuando un remate del joven Matías Perelló pegó en la mano de Leo Pereira. El árbitro chileno Cristian Garay fue al VAR, vio penal, y el “Pupa” Heredia lo cambió por gol con una frialdad digna de otro planeta.
Minutos después, cuando Flamengo intentaba reaccionar, Florentín apareció como un tren en el área para conectar un centro de Braian Cufré. Silencio absoluto en el Maracaná. Central Córdoba ganaba 2-0, y no era casualidad.
En el complemento, Flamengo quemó las naves. Y descontó con un golazo de Nicolás De La Cruz a los 60’, con un zurdazo que se coló en el ángulo. Pero el equipo de Omar De Felippe resistió con el alma. Aguerre voló cuando hizo falta, y los santiagueños aguantaron los embates finales con corazón y sacrificio. El travesaño, sobre la hora, también jugó para el visitante.
De la tierra al cielo
Central Córdoba fue al Maracaná con un plantel cuyo valor es 30 veces menor al del Flamengo. Sin figuras de renombre, sin experiencia internacional… pero con algo que no se compra: hambre de gloria.
«Estos pibes son leones», dijo De Felippe al término del partido. No exageró. Lo que lograron en Brasil no solo es histórico para el club, sino para el fútbol argentino: un recordatorio de que, con coraje y convicción, los milagros todavía existen.
Con este triunfo, Central Córdoba suma 4 puntos y se acomoda en la cima del Grupo G, compartida con Liga de Quito. Flamengo quedó con 3 unidades, y Deportivo Táchira sigue sin sumar.
Lo que viene
El próximo desafío para el Ferro será el jueves 24, cuando reciba a Deportivo Táchira en el Estadio Madre de Ciudades. Si gana, dará otro paso firme hacia la clasificación en su debut soñado en la Libertadores.
Anoche en Río no ganó la lógica. Ganó la garra, el corazón y el fútbol de un equipo que se animó a hacer historia en la casa de los gigantes.
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