Un llamado especial lo motivó a buscar revancha en los Juegos Olímpicos: la historia de la esperanza argentina del taekwondo y su amigo entrenador
Lucas Guzmán quedó a un paso del podio en Tokio 2020 y luego de unos meses fuera de la disicplina tomó la decisión de llegar a París de la mano de Jorge Álvarez