La mediación entre el oficialismo, liderado por Jorge Amor Ameal y Juan Román Riquelme, y la oposición no logró superar las diferencias, dejando en el aire el futuro del Xeneize.
La denuncia por presuntas irregularidades en el padrón desencadenó la crisis, y la falta de consenso en la mediación prolongó aún más la resolución. La suspensión de las elecciones persiste, y Boca Juniors apelará ante la Justicia en busca de una decisión que aclare el panorama.
La mediación, que se extendió durante casi cuatro horas en el juzgado civil número 11, no logró acercar posturas. A pesar de la firma de actas, la falta de acuerdo lleva a Boca a apelar el fallo de la jueza. El tiempo de espera se ajustará a los términos judiciales.
En representación del oficialismo, Ricardo Rosica y Walter Krieger participaron en la mediación, mientras que Javier Medin y Sebastián Silvestri representaron a la oposición, encabezada por Andrés Ibarra y Mauricio Macri.
Las propuestas divergentes en cuanto a la validez de los votos y la revisión del padrón impidieron llegar a un consenso. El oficialismo sugirió que los 4,100 asociados señalados como irregulares votaran en mesas separadas, con la condición de que la diferencia de votos determinara el curso de las elecciones. Sin embargo, la oposición rechazó esta opción, argumentando la dificultad de revertir la decisión una vez que se declare un ganador.
Mientras las tres carpas permanecen en el campo de juego de la Bombonera, la incertidumbre sobre la fecha de las elecciones en Boca persiste, dejando a los aficionados y al club en espera de una resolución judicial.
Dejar un comentario