El mediocampista deberá ser operado por una tendinopatía insercional en el tendón de Aquiles que demandará aproximadamente ocho meses de recuperación, lo que habilita al club a incorporar un refuerzo adicional por reglamento.

Un cupo liberado y una decisión estratégica

La AFA otorgó a Boca diez días hábiles para sumar un reemplazo. Aunque podría buscar un mediocampista, la dirigencia apunta a reforzar el ataque, zona donde se acumularon múltiples bajas.

Según informó Planeta Boca, el club tiene dos apuntados para ocupar ese cupo:
Matías Arezo (Peñarol) y Ezequiel “Chimy” Ávila. La elección será por uno solo de ellos, priorizando contundencia ofensiva.

Un escenario crítico por lesiones

La enfermería xeneize atraviesa uno de sus peores momentos recientes. Los cuatro centrodelanteros del plantel están lesionados:

  • Milton Giménez: pubalgia, posible cirugía.

  • Edinson Cavani: tratamientos especiales por lumbalgia crónica.

  • Miguel Merentiel: desgarro, varias fechas afuera.

  • Lucas Janson: desgarro abdominal.

A ellos se suman bajas en jugadores que acompañan el frente ofensivo:

  • Carlos Palacios: sinovitis en la rodilla, entrena diferenciado.

  • Alan Velasco: esguince de rodilla, dos meses fuera.

El diagnóstico es claro: Boca tiene un déficit ofensivo que debe resolver de inmediato.

La situación de Battaglia

El volante, que había llegado desde Atlético Mineiro, será operado y estará fuera entre seis y nueve meses. Su ausencia no solo afecta desde lo futbolístico, sino también en el liderazgo dentro del grupo.

La gravedad de su lesión fue determinante para acelerar el arribo de Santiago Ascacibar, quien ya se sumó al plantel, y además habilita al club a sumar otro refuerzo con el mercado formalmente cerrado.