El equipo no se pareció en nada al que solía plantarse en cualquier cancha de Brasil y no dejaba tirado nunca. Se reflejó una imagen noventosa en la que la pasaba mal, terminaba con jugadores expulsados y con la canasta llena de goles. La fragilidad emocional del equipo es preocupante, ya que se derrumbó anímicamente como un castillo de naipes. El técnico pareció confundir con sus variantes y el árbitro no le perdonó a Pirez lo que a Felipe Melo, lo que generó una diferencia de aplomo emocional entre ambos equipos. El equipo de Demichelis perdió por varios goles, lo que abre un interrogante grande para el futuro cercano de River en la Copa Libertadores.

Este martes era la primera gran batalla de Copa Libertadores para River. El equipo necesitaba encontrar su vara en estos desafíos y empezar a encontrar una mística copera que se había ganado en la última década. Es importante que River espante las sospechas de un equipo que el año pasado perdió absolutamente todos los partidos importantes que jugó, de esos que antes no perdía.

River último por la diferencia de gol, pero depende de sí mismo y juega dos de los tres que quedan en el Mas Monumental. También es cierto que llegó una buena noticia antes de cerrar el día: Sporting Cristal le ganó a The Strongest e igualó la pelea por el segundo lugar. Así, argentinos, peruanos y bolivianos quedaron todos con tres puntos.

Demichelis no acertó con los cambios en lo que terminó siendo una noche fatídica para River (REUTERS/Sergio Moraes)

El superclásico del Monumental que se juega este domingo podría ser una oportunidad para River de empezar a despejar las dudas y encontrar su identidad en la Copa Libertadores. Probablemente se empiece a saber cuál es River a partir de ahora