40 mil espectadores presenciaron la consagración de la «celeste» en el Estadio Único Diego Armando Maradona, en un partido en el que ambos combinados intentaron imponer sus estilos de juego, siendo el juego directo de Uruguay el que encontraría destino a portería rival.

Esto no es solo un título más para el equipo sudamericano, sino que es el comienzo (y con buen augurio) de un recambio generacional que promete mucho y que dará de que hablar en los próximos años.