Según los expertos en arqueología, esta área del cementerio estaba destinada a personas “excluidas”, por ser diferentes o tener actitudes poco usuales.

El año pasado, el mismo equipo arqueológico había descubierto los restos de una “mujer vampiro” del mismo siglo. El esqueleto poseía una hoz sobre su cuello para evitar su resucitación y un candado en su pie izquierdo para que no pueda levantarse de la tierra.

El niño de unos 6 o 7 años, fue encontrado a pocos metros de la mujer vampiro. Estaba boca abajo y con un candado.

Dariusz Poliński, profesor de arqueología de la Universidad Nicolaus Copernicus, a cargo de ambas expediciones, dijo que se han encontrado cerca de 100 tumbas con técnicas de entierro irregulares, incluidas estas tácticas “antivampiricas”.

“Las formas de protegerse contra el regreso de los muertos incluyen cortar la cabeza o las piernas, colocar al difunto boca abajo para que muerda el suelo, quemarlo y aplastarlo con una piedra”, explicó Poliński, dijo el arqueólogo.