El futuro de Leandro Paredes en la Roma atraviesa un momento decisivo que podría impactar directamente en las aspiraciones de Boca Juniors de repatriar al jugador para el próximo Mundial de Clubes. Luego de la derrota por 3-2 frente al Bologna, la dirigencia del club italiano decidió destituir al entrenador Ivan Juric, dejando a Paredes, quien no contaba con minutos bajo su dirección, en un terreno incierto. Esta medida, que también involucra a Paulo Dybala, genera expectativas sobre el rol que ambos podrían tener bajo un nuevo técnico y modifica el panorama para los planes de Boca.

La situación de Paredes en la Roma ha sido inestable. En la temporada actual, el volante solo acumuló 282 minutos en cancha, distribuidos en ocho partidos de Serie A y Europa League, lo que alimentó la esperanza de que Boca pudiera sumarlo para el torneo internacional. Sin embargo, con la salida de Juric, la llegada de un nuevo técnico, posiblemente Roberto Mancini, podría significar una reconsideración en los planes del club italiano y, con ello, reducir las chances de un regreso de Paredes a la Bombonera en el corto plazo.

El caso de Dybala también es significativo. Juric decidió excluirlo de la convocatoria frente al Bologna, en medio de un conflicto sobre su estado físico y una cláusula de contrato que complicaría su continuidad si no alcanza una cantidad mínima de minutos en los próximos encuentros. Este detalle contractual y la polémica generada podrían hacer que el nuevo técnico deba gestionar con cautela la relación con el delantero, quien también ve con buenos ojos retornar a su mejor nivel competitivo.

Paredes, cuyo contrato con Roma finaliza en junio de 2025, ha expresado en varias ocasiones su deseo de regresar a Boca, aunque con reservas. “Siempre es lindo jugar un Mundial de Clubes… pero vivo mi carrera día a día”, comentó recientemente. Ante este nuevo escenario y con su inminente paternidad, las posibilidades de su regreso a Argentina parecen complicarse.

Por ahora, el sueño de Boca y de su afición de ver a Paredes nuevamente en el equipo deberá esperar hasta que el club italiano defina su rumbo con un nuevo líder en el banquillo, dejando en suspenso las expectativas xeneizes de cara al Mundial de Clubes 2025.