El Cilindro quedó mudo. En un partido que parecía encaminado para consolidar el buen arranque copero, Racing Club sufrió una dura derrota por 2-1 ante Atlético Bucaramanga, en la segunda fecha del Grupo E de la Copa Libertadores. Sin su gente en las tribunas por la sanción vigente, el equipo de Gustavo Costas mostró dos caras: una ofensiva en el arranque, y una defensiva llena de dudas que terminó costándole los tres puntos.
La noche en Avellaneda comenzó con intensidad. En los primeros minutos, la Academia generó peligro con remates de Martirena y Martínez, pero la figura emergente del arquero colombiano Aldair Quintana evitó el gol. Lo que siguió fue un equipo que, tras ese vendaval inicial, se fue apagando, mientras el visitante crecía en confianza.
Ya en la segunda parte, los errores se pagaron caros. A los 53 minutos, Luciano Pons aprovechó una desconcentración en el retroceso local y de cabeza estampó el 1-0. Apenas diez minutos más tarde, una contra letal iniciada en el área colombiana terminó con Fabián Sambueza definiendo con calidad para el segundo. El descuento de Martín Barrios, ya sobre el cierre, sirvió solo para decorar el resultado.
La ausencia de Juan Ignacio Nardoni se sintió en el mediocampo. Racing no logró imponer condiciones desde el círculo central y fue superado en los tramos clave del encuentro. A diferencia de la sólida actuación en Fortaleza, esta vez el equipo mostró grietas que Bucaramanga supo explotar con precisión.
Con este resultado, el conjunto colombiano trepó a la cima del Grupo E con 4 puntos, seguido por Racing con 3. Colo Colo y Fortaleza, que aún deben disputar su partido, completan la zona.
Ahora, la Academia deberá barajar y dar de nuevo. El margen de error se achicó y los próximos compromisos serán clave para seguir con aspiraciones en el torneo continental.
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